Saltar al contenido

ODONTOLOGÍA ANTIGUA. HÁBITOS Y TRATAMIENTOS DENTALES.

Sentir miedo y ansiedad cuando tenemos que ir al dentista no es nada nuevo, pero hoy en día no hay que sentir ni aprensión o vergüenza de expresarlo a tu dentista de confianza ya que existen varias técnicas para apaciguar esa sensación, una de ellas es la comprensión por parte del profesional.

Ahora bien, párate a pensar. Si sientes miedo de acudir al dentista, ¿imaginas que sentían las personas en la antigüedad cuando se trataban los problemas dentales antes de la existencia de los dentistas?.

Nos sumergimos en la historia de la odontología antigua para rescatar algunas curiosidades y con ello que entiendas cuan afortunado/a eres de «vivir» en esta época. 

La preocupación por los problemas dentales viene desde lejos. La odontología antigua se inició hace 9000 años y se ha ido desarrollando mediante «ensayo-error» hasta lograr tratamientos más seguros e indoloros. 

LOS PRIMEROS HÁBITOS DE HIGIENE DENTALES.

Los egipcios utilizaban cáscaras de huevo trituradas con pezuñas de animales molidas para fabricar una especia de pasta con la cual se limpiaban y abrillantaban los dientes. En Egipto y Babilonia también usaban un utensilio que se extraía del árbol Salvadora Persica ya que su savia contiene propiedades curativas y antisépticas. Mordisqueaban el extremo de una pequeña rama y la otra punta la usaban como mondadientes. Podría decirse que fue el precursor del cepillo de dientes.

En 1600, en Inglaterra usaban una pasta dental con sustancias muy poco recomendables: polvos de ladrillo, porcelana, cáscara de molusco o loza triturada.

Según la Asociación Dental Americana, el cepillo de dientes se inventó en China por un emperador, en 1700 . En un extremo de bambú incrustó cerdas de pelo de cerdo. Sin embargo no sería hasta el año 1780 fue William Addis al que se le acredita haber hecho el primer cepillo usando huesos de vacas y pelo de jabalí.

TÉCNICAS DENTALES… ¡DE MIEDO!

A principios del siglo XIX, los que tenían las herramientas más apropiadas para extraer los dientes eran los «dentistas» de la época, es decir los barberos y herreros. La odontología conservadora no existía, por supuesto, pero si la filosofía de la extracción. Eso sí, una extracción de lo más dolorosa. 

Un poquito antes,en la Edad Media, las extracciones dentales también la realizaban los barberos, sin anestesia pero en público. Si, daban todo un espectáculo mientras usaban un instrumento parecido a un fórceps al que llamaban pelícano dental, para la extracción de dientes.

También se creía que si te dolían los dientes es que tenias gusanos dentro por lo que se empleaba una especie de antídoto hecho con cera y semillas para eliminarlos al son de una mágica cantinela.

En el siguiente artículo hablaremos sobre la estética dental y de otras curiosidades dentales de la historia de nuestros antepasados. ¡No te lo pierdas!