¿Te sangran las encías al cepillarte? ¿Notas mal aliento persistente aunque te cuides la boca? Puede que no sea solo una cuestión de higiene. Podría tratarse de periodontitis, una enfermedad de las encías que avanza en silencio y que, si no se trata a tiempo, puede acabar comprometiendo tus dientes.
En este artículo te explicamos qué es, cómo diferenciarla de una simple inflamación, qué señales debes vigilar y qué opciones de tratamiento existen.
1. ¿Qué es la periodontitis?
La periodontitis es una infección de las encías que daña los tejidos que sostienen los dientes: la encía, el ligamento periodontal y el hueso. Es la evolución de una gingivitis no tratada a tiempo, y a diferencia de esta, el daño que provoca no siempre se puede revertir por completo.
Es una de las principales causas de pérdida de dientes en adultos, y muchas veces avanza durante años sin causar dolor, lo que dificulta detectarla a tiempo sin la ayuda de un profesional.
2. Gingivitis y periodontitis: ¿son lo mismo?
No, aunque están relacionadas. La gingivitis es la fase inicial: una inflamación de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana. Es reversible si se trata a tiempo con una buena higiene y limpiezas profesionales.
Cuando la gingivitis no se trata, puede evolucionar a periodontitis: en esta fase, la infección ya ha alcanzado el hueso y los ligamentos que sostienen el diente, y el daño ya no se puede revertir del todo. Por eso es tan importante actuar en la primera fase.
Si quieres aprender a reconocer los primeros signos de alerta en tus encías, puedes leer también nuestro artículo sobre 10 cosas que deberías saber sobre tus encías.
3. Señales de alerta que no debes ignorar
Estos son los signos más frecuentes de periodontitis. Si reconoces varios de ellos, lo recomendable es pedir una valoración cuanto antes:
- Sangrado de encías al cepillarte o incluso de forma espontánea.
- Encías enrojecidas, inflamadas o que han cambiado de color.
- Encías retraídas, dejando más visible la raíz del diente.
- Mal aliento persistente que no mejora con el cepillado.
- Dientes que se notan más flojos o que se han movido ligeramente.
- Aparición de pus entre la encía y el diente.
- Dolor al masticar en casos más avanzados.
Una de las características más engañosas de la periodontitis es que, en muchos casos, no causa dolor hasta que está en una fase ya avanzada. Por eso las revisiones periódicas son tan importantes, incluso si no notas ninguna molestia.
4. ¿Por qué ocurre?
La causa principal es la placa bacteriana que no se elimina correctamente y que, con el tiempo, se convierte en sarro. Pero hay otros factores que aumentan el riesgo de desarrollar periodontitis:
- Higiene bucal insuficiente o irregular.
- Tabaquismo, uno de los factores de riesgo más determinantes.
- Enfermedades sistémicas como la diabetes.
- Factores genéticos: algunas personas son más propensas que otras.
- Cambios hormonales, especialmente en el embarazo.
- Estrés mantenido en el tiempo.
5. ¿Cómo se trata la periodontitis?
El tratamiento principal es el raspado y alisado radicular, una limpieza profunda que elimina la placa y el sarro acumulados por debajo de la línea de la encía, en las llamadas bolsas periodontales. Este procedimiento permite que la encía vuelva a adherirse mejor al diente y detiene el avance de la infección.
El objetivo del tratamiento no es solo eliminar la infección activa, sino frenar su progresión y preservar el hueso y los dientes que aún no se han visto afectados. En casos más avanzados, puede ser necesaria una valoración quirúrgica adicional. En Zas Dental contamos con un equipo con experiencia en cirugía que valora cada caso de forma individualizada.
Algo importante a tener en cuenta: el bruxismo puede agravar el daño en los tejidos de soporte dental cuando coincide con periodontitis. Si quieres saber más sobre este tema, puedes leer nuestro artículo sobre bruxismo: síntomas, causas y cómo proteger tus dientes.
6. ¿Se puede prevenir?
Sí, y la prevención es la mejor herramienta. Estos hábitos ayudan a reducir significativamente el riesgo:
- Cepillado correcto al menos dos veces al día.
- Uso diario de hilo dental o cepillos interproximales.
- Revisiones y limpiezas profesionales periódicas.
- Dejar de fumar o reducir el consumo de tabaco.
- Mantener controladas enfermedades sistémicas como la diabetes.
Recuerda: el sangrado de encías nunca es normal, aunque sea leve y ocasional. Es la señal más temprana y más fácil de identificar.
Conclusión
La periodontitis es mucho más común de lo que se piensa, y precisamente por avanzar sin dolor en sus primeras fases, muchas personas la descubren cuando el daño ya está hecho. Detectarla a tiempo es la diferencia entre un tratamiento sencillo y una pérdida dental que podría haberse evitado.
Si reconoces alguna de las señales que hemos descrito, no esperes. En Clínica Dental El Puente — Zas Dental valoramos tu caso y te explicamos qué opciones tienes para proteger tus encías y tus dientes.
Puedes ampliar información sobre salud periodontal en el Consejo General de Dentistas de España.
👉 Pide tu valoración sin compromiso en Zas Dental — Clínica Dental El Puente, Murcia.
